Existe la idea equivocada de que el lino necesita cuidados especiales. En realidad, mantenerlo bonito durante muchos años es muy sencillo. Este tejido se obtiene de las fibras de la planta del lino y se utiliza desde hace miles de años, mucho antes de que existieran las tintorerías o los detergentes modernos. Al ser un material natural y resistente, también resulta fácil de cuidar.
¿No sabes cómo lavar y conservar tus prendas o textiles de lino para el hogar? Estas recomendaciones te ayudarán.

¿Es necesario limpiar el lino en seco?
En la mayoría de los casos, no. El lino correctamente confeccionado y tratado puede lavarse a máquina o a mano e incluso secarse en secadora a baja temperatura. La limpieza en seco puede ser más adecuada para prendas estructuradas, como chaquetas o trajes de lino, debido a su confección.
Consulta siempre la etiqueta de cuidado de cada artículo. Si vas a utilizar por primera vez un producto o método de limpieza, pruébalo antes en una zona pequeña y poco visible.
¿Por qué elegir lino en lugar de algodón?
El lino es tan fácil de cuidar como el algodón, pero sus fibras son especialmente resistentes y el tejido suele volverse más suave con cada lavado. El algodón, en cambio, puede perder grosor a medida que sus fibras se debilitan. El cultivo del lino también necesita, por lo general, menos recursos, por lo que puede ser una opción más sostenible para el hogar y el armario.

¿Cómo se lava el lino?
El lino se vuelve más suave y absorbente con cada lavado. Lávalo con agua fría o templada, preferiblemente blanda, utilizando un programa suave y un detergente neutro que proteja las fibras. Separa los colores claros y oscuros, no sobrecargues el tambor y evita los blanqueadores con cloro.
Las instrucciones específicas del fabricante tienen siempre prioridad, especialmente en prendas confeccionadas, tejidos mezclados o artículos con detalles decorativos.
¿Cómo se seca el lino?
Puedes secar muchas prendas y textiles de lino en la secadora siempre que utilices una temperatura baja y que la etiqueta lo permita. Retíralos cuando aún estén ligeramente húmedos para evitar que se vuelvan rígidos y termina el secado colgándolos o extendiéndolos en horizontal.
El secado al aire es igualmente adecuado. Sacude suavemente la pieza al sacarla de la lavadora y colócala bien extendida para reducir las arrugas.
¿Es necesario planchar el lino?
No, salvo que quieras un acabado especialmente liso. Las arrugas naturales forman parte del aspecto relajado, suave y característico del lino. Si prefieres plancharlo, hazlo cuando el tejido todavía esté ligeramente húmedo, con vapor y a una temperatura media-alta compatible con la etiqueta.
El lino blanco puede plancharse por ambos lados. En los colores oscuros es mejor trabajar por el reverso para evitar marcas o brillos.
¿Cómo se guarda el lino?
Guarda tus textiles de lino limpios y completamente secos en un lugar fresco, seco y bien ventilado. Evita las bolsas de plástico cerradas, las cajas de cartón y los espacios húmedos. Para un almacenamiento prolongado, dóblalos sin apretarlos demasiado y cambia los pliegues de vez en cuando.
Cuando vuelvas a utilizarlos, déjalos airearse y lávalos si necesitan refrescarse. Así conservarán su tacto, su caída y su belleza natural durante más tiempo.

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