Las cortinas de lino aportan una textura natural a cualquier estancia y ayudan a crear un ambiente acogedor durante todo el año. Muchas pueden lavarse a máquina y algunas admiten secadora a baja temperatura, siempre que así lo indique su etiqueta de cuidado.
Una fuga, una salpicadura o la condensación de las ventanas pueden dejar cercos visibles. Actuar pronto y tratar el tejido con suavidad ayuda a eliminar las manchas de agua sin dañar las fibras ni alterar la caída de la cortina.

¿Qué causa las manchas de agua?
El agua puede dejar marcas por los minerales y sales que contiene o por los productos utilizados en su tratamiento. La condensación acumulada en los cristales también puede humedecer repetidamente el bajo o los laterales de las cortinas y crear cercos.
Antes de limpiar, identifica el origen. Si el agua procede de una tubería limpia, el tratamiento suele ser sencillo. Si proviene de una inundación, aguas residuales o una fuente potencialmente contaminada, evita manipular la cortina sin protección y consulta a un servicio profesional de limpieza o sustitúyela si no puede desinfectarse de forma segura.

Antes de tratar la mancha
Consulta la etiqueta para saber si la cortina puede lavarse a máquina, si requiere lavado a mano o si debe limpiarse en seco. Retira ganchos, anillas y otros accesorios desmontables. Prueba cualquier solución en una zona oculta y no empieces a secar hasta comprobar que la marca ha desaparecido.
Cómo limpiar cortinas lavables a máquina
- Lava primero la cortina con agua fría o templada, un programa delicado y una pequeña cantidad de detergente neutro. A menudo esto basta para eliminar un cerco ligero.
- Si la marca continúa y la etiqueta lo permite, deja la cortina en remojo en agua templada con detergente suave. Para tejidos de color, comprueba antes la solidez del tinte.
- Aclara bien y ejecuta un centrifugado suave. No retuerzas el tejido.
- Cuelga la cortina para que se seque al aire. Utiliza la secadora únicamente a baja temperatura y solo si la etiqueta lo permite; retírala cuando todavía esté ligeramente húmeda.
Cómo tratar cortinas que no admiten lavado a máquina
- Coloca una toalla blanca y limpia detrás de la zona afectada y humedece el cerco con agua fría utilizando un pulverizador.
- Presiona suavemente con otro paño blanco para absorber la humedad. No frotes, ya que podrías extender la marca o deformar las fibras.
- Si la etiqueta permite el lavado a mano, sumerge la cortina completa en agua templada con detergente neutro. Tratar solo una zona puede dejar un nuevo cerco.
- Aclara con agua fresca y presiona el tejido entre toallas para retirar el exceso, sin retorcerlo.
- Cuélgala bien extendida para que se seque al aire y mantén su forma.

Qué debes evitar
- No utilices lejía con cloro: puede debilitar las fibras de lino y alterar su color.
- No frotes ni cepilles con fuerza la zona manchada.
- No mezcles vinagre, lejía ni otros productos de limpieza.
- No laves las cortinas con agua muy caliente, especialmente si no son de lino prelavado, porque podrían encoger y dejar de ajustarse a la ventana.
- No apliques calor ni utilices la secadora mientras la mancha siga visible.
Cómo reducir la aparición de nuevos cercos
No siempre es posible evitar una salpicadura o una fuga, pero sí puedes controlar la humedad habitual. Si se forma condensación en las ventanas, sécala con frecuencia, mejora la ventilación y utiliza un deshumidificador cuando sea necesario. Procura que el tejido no permanezca apoyado sobre cristales o marcos húmedos.
Revisa las cortinas de vez en cuando y trata cualquier marca en cuanto aparezca. Cuanto menos tiempo permanezcan los minerales y la humedad en las fibras, más sencillo será recuperar el aspecto uniforme del lino.

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